viernes, 14 de junio de 2013


Aunque existe una zona de tolerancia en el centro, la oferta de putas en Bogotá no tiene ningún tipo de límites. Por toda la ciudad se extienden burdeles iluminados por el neón, "clubes sociales" que son simples burdeles, moteles y amanecederos con servicios de "whiskería" y miles de locales donde cumplen cualquier deseo para los que prefieren el sexo fuera de casa. No le sorprenda que al lado de su casa o de su oficina funcione alguno de estos sitios. No hay que olvidar que existe el servicio a domicilio y que en muchas otras zonas también hay cabinas de video y bares 'swinger'. Esta es una pequeña guía de Bogotá para que no coleccione más papelitos de "chicas, chicas".
La zona de la Clínica Marly parecía destinada a los servicios médicos, pero hace más de treinta años aparecieron una serie de whiskerías para curar otro tipo de enfermedades. La oferta incluye mujeres, restaurantes, habitaciones, casinos y hasta un salón de belleza erótico.
La 49Carrera 13 # 49-77
Conocida popularmente como "la fortynine", este es uno de esos burdeles históricos de la ciudad. Para poder quedarse hasta el amanecer hay que ser socio.
Niñas del oeste sin rodeoCarrera 13 # 48-15
Parece que se redijera a un solo fetiche, pero acá hay chicas y disfraces para todas las fantasías que se le ocurran.
El barrio Santa Fe fue declarado zona roja y, aunque claramente no es el Distrito Rojo de Ámsterdam, sí tiene servicios tan diversos como cualquier centro comercial, pero con prostitutas. Hay mujeres, travestis y gays en todos los rangos de precios y presentaciones, así como santuarios para puteros y curiosos.
La PiscinaCarrera 15 # 23-64
Esta whiskería es uno de los escenarios favoritos del cine colombiano. Tiene un surtido de, al menos, noventa mujeres y es casi un sitio de interés turístico.
El castilloCalle 23 # 14-19
Este edificio fue declarado patrimonio arquitectónico de Bogotá y se convirtió también en patrimonio sexual de la ciudad.
Paisas clubCarrera 16ª # 23-58
Como su nombre lo indica, lo más granado de Antioquia y el eje cafetero está reunido en un solo lugar.
Para los presupuestos más apretados y las ganas más incontenibles están "las enrejadas", mujeres que no caminan por ahí si no que ofrecen sus servicios detrás de una reja. Acá es muy importante estar prevenido con todas las acepciones posibles del término "sexo seguro".
Después de varios años de litigios con los vecinos, los clubes de la calle 86 se establecieron como una de las opciones más comunes para irse de putas. Hacerse socio es más fácil que afiliarse a una videotienda y le brindan trato preferencial, así como la posibilidad de quedarse hasta el amanecer y reservar a su chica preferida.
LewinskiCarrera 14 # 85-17
Camuflados en el segundo piso de boutiques y salones de belleza, a lo largo de la Zona Rosa, existen varios locales que se mueven en la delgada línea de la legalidad. Este tiene el sugestivo apellido de la becaria más famosa de la Casa Blanca.
CopacabanaCalle 86ª # 14-20
Acá usted podrá acomodarse como si se tratara de un restaurante de lujo. Con la diferencia de que vino a comer otra cosa.
Sirum night clubCalle 86A # 14-45
Aunque ni los mismos bouncers saben cómo se pronuncia (Sirun, Sáirun, Sirum), adentro brinda uno de los mejores shows del sector.
Alrededor de uno de los burdeles más clásicos de Bogotá (que no se sabe si se llama La Casona o La Casa Blanca) se han tejido muchas leyendas, la más sonada es que su propietaria es una clásica figura de la televisión y que otras figuras más jóvenes de la televisión y el modelaje trabajan o han trabajado en él. Nada se ha podido comprobar, porque para poder entrar hay que pasar por un proceso de selección y recomendación que, más que en un club privado, convierte al sitio en una logia.
Casas antiguas que ya son demasiado grandes para albergar a una familia son el nuevo hogar de una de las zonas de entretenimiento preferidas por los oficinistas bogotanos. Desde la calle 67 hasta la 80, debajo de la Avenida Caracas, se esconden los burdeles que hicieron famosas las expresiones "los tres servicios" o "con todos los juguetes". Algunas direcciones cambian por problemas con los vecinos, pero nombres como Kukilandia sobreviven en ubicaciones diferente

PassarellaCalle 75 # 16ª - 17
La doble 's' y la doble 'l' le dan un estatus impredecible a la que parece una inofensiva casa de barrio.
Penthouse

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